Para entender el comportamiento de los hijos en las familias reconstituidas (incluidos los hijastros adultos), tienes que entender la lealtad y el “tira y afloja” natural que esto produce.

La mamá de Cameron le ha estado preguntando durante un mes si quiere pasar la mayor parte de sus vacaciones de verano en la casa de su papá o con su mamá y su padrastro, pero parece que no puede obtener una respuesta definitiva de él. Habla en círculos acerca de dónde le gustaría estar pero nunca le da una respuesta. Ella está perdiendo la paciencia con él.

Las hermanas Kelly y Katie generalmente son groseras con Tonya, su madrastra desde hace tres años. Todos quienes conocen a las niñas las describen como educadas y consideradas, pero Tonya no experimenta ese lado de ellas. Tonya está frustrada y se está cansando de tratar de ganar su afecto.

La lealtad tiene que ver con nuestra devoción y apego a la gente que amamos. Tiene que ver con dónde elegimos poner nuestras lealtades. En las familias reconstituidas, la gente generalmente establece su primera lealtad con los miembros de su familia biológica. Camilo se siente atrapado entre sus padres biológicos y quiere pasar sus vacaciones de verano con ambos. Pero elegir uno significa que no podrá estar con el otro; también significa poner en riesgo los sentimientos de uno de los padres, sí escoge estar con el otro. Para Camilo, elegir es un tira y afloja sin ningún beneficio.

Puede ser que a Kelly y Katie no se les haya enseñado adecuadamente a respetar la autoridad, y su rudeza sea una consecuencia natural de una crianza deficiente. Sin embargo, el hecho de que generalmente son amables con los adultos indica que algo más está sucediendo. Más bien, es probable que cada palabra de sarcasmo o comportamiento descortés hacia su madrastra sea en realidad una declaración de lealtad hacia su madre biológica.

En tiempos de estrés y tristeza, los niños y los adultos por igual tienden a estrechar sus lealtades biológicas. Es por eso que un niño generalmente cálido y amable puede volverse distante o frío hacia un padrastro luego de un cambio de última hora que impide su visita a la casa del otro padre.

También ayuda a los adultos a comprender por qué un niño que a menudo llama a su madrastra como “mamita” repentinamente cambia a “Sra. Julia” al llegar a casa después de una visita a la casa de su mamá el fin de semana. El cambio de etiqueta simboliza el deseo interno del niño de estrechar su conexión (lealtad) con su mamá biológica; también revela la tristeza que los niños a menudo sienten cuando experimentan la transición de un hogar a otro.

Los sentimientos de lealtad 

Las emociones comunes asociadas con el tira y afloja de la lealtad incluyen:

  • Ser protector o defensivo de uno de los padres al pasar tiempo con el otro.
  • El sentirse culpable de disfrutar la relación con un padrastro, sabiendo que su padre biológico se siente dejado de lado;
  • Sentir dolor cuando acoge a una nueva familia porque significa dejar ir a un padre fallecido.

 

Además de estas emociones problemáticas, lo que es más problemático en el tira y afloja de las lealtades es la carga percibida de cuidar a alguien. Un niño de 5 años inocentemente expresó su carga de esta manera a su madrastra: “Cuando esté aquí contigo y con papá, ¿puedo amarte? y cuando vaya a la casa de mi mamá ¿puedo odiarte?” La única forma en que este niño pudo resolver su dilema del tira y afloja fue “amando a la que estaba con él,” y transmitir sentimientos negativos acerca de la otra.

Pensé que la respuesta de esta madrastra perceptiva fue muy noble: “Sí, puedes.” Aunque su sentimiento de justicia quería pedirle que defendiera su afecto por ella, se dio cuenta con mucha sabiduría que eso era imposible para un niño de 5 años (y para la mayoría de los niños de 15, por si acaso). En cambio, le dio permiso no tanto para “odiarla” sino para no cuidarla.

Los padres amorosos siempre quieren encontrar la manera de no atar la lealtad de los niños, pero parece imposible hacerlo. Incluso después de la muerte de un padre, cuando no hay competencia entre las familias, algunos niños que tienen una conexión genuina con sus padrastros, aún se encuentran luchando para “mantener a papá vivo,” defendiendo su carácter, sus hábitos, o sus creencias.

Pueden idealizar a un pariente muerto y declarar: “¡Mi madre habría entendido cuán importante es esto para mí, y me dejaría ir a bailar! Los conflictos de lealtad simplemente no se pueden remover del corazón de un niño. Pero se pueden manejar.

La lealtad no es el enemigo.

Los padres y los padrastros deben comprender que la lealtad no es un causante de problemas en su hogar. La primera lealtad de un niño para con sus padres biológicos es lo que debería ser.  Dios creo en entre los padres y los hijos un profundo lazo natural que es vital para la integridad de la familia. Este lazo genera un compromiso mutuo muy necesario, y nos motiva a cuidar y nutrir a los miembros de la familia. La lealtad es buena.

El tira y afloja de lealtad crea tensiones personales y relacionales en la familia. Pero los problemas reales se desatan cuando los adultos se rehúsan a honrar las lealtades de los niños o compiten por ellas. Por ejemplo, un padrastro que se rehúsa a permitir que sus hijos guarden y exhiban fotos importantes de su primera familia en la habitación, en esencia está pidiendo que los niños nieguen sus lealtades y afectos por sus parientes biológicos.

Del mismo modo, un padre que consiente los deseos materiales de sus hijos o los releva de tareas domésticas para que el niño se sienta más atraído a pasar tiempo en su casa, está competiendo con el otro hogar por la lealtad de los niños. Esto sólo exacerba los dilemas de lealtad continuos que enfrentan los niños, fortalece su egoísmo, y los empodera para contraponer una familia por sobre la otra. El resultado final es que la autoridad parental se debilita y los niños quedan atrapados para siempre en una situación sin salida.

Un espíritu de temor (la creencia de que el amor viene en cantidades limitadas y, por lo tanto, hay que competir por él) pone a los niños en un tira y afloja, En contraste, un espíritu de amor sacará a los niños de muchas de sus batallas de lealtades. El miedo deshonra el apego de los niños, el amor lo honra. El miedo trata de mantener a los niños emocionalmente cerca para el beneficio personal (a menudo un acto de agresión hacia un ex-cónyuge); el amor tiene la confianza para darles la libertad de amar a los demás, sabiendo que al final el amor del niño seguramente regresará en plena floración. El miedo tira más fuerte de la cuerda del tira y afloja, mientras mientras que el amor la suelta. Así es como ayudamos a los niños a encontrar alivio del tira y afloja.

PASOS DE ACIÓN

No se pueden eliminar totalmente los conflictos de lealtad, pero sí se pueden manejar. Esto es lo que puedes hacer:

Los padres biológicos:

Dale permiso a los niños para que les guste e incluso amen a los diferentes miembros de su familia reconstituida. A mom, for example, might make statements that loosen the tug-of-war ropes like, “I’m so glad you enjoyed your time with your dad and stepmom this weekend. Me parece genial”.

Los ex-cónyuges tratarse de manera civilizada. Las críticas al otro pariente, las batallas judiciales, el sarcasmo y un espíritu poco cooperativo les pide implícitamente a los niños que elijan a cuál padre prefieren o con cuál están de acuerdo. Esto infla y perpetúa el tira y afloja de las batallas internas de tu hijo.

Anima el contacto con el otro hogar. A menos que existan circunstancias extremas, nunca agregues a los sentimientos de culpa del niño al limitar su disponibilidad. Por lo general, esto sólo aumentará el resentimiento del niño hacia ti.

Descarga una copia de mi folleto en www.vidaenfamilia.org, “Life In a Blender” (Vida en una Licuadora) diseñado para preadolescentes y adolescentes. Viene con una guía para padres que te ayudará a conversar estos temas de lealtad con tu hijo.

Padrastros y abuelos:

No intentes “reemplazar” a los padres biológicos (vivos o fallecidos). Cuanto más intentes obligar la relación, más resistentes se ponen los niños. Habla acerca de ser una “figura paterna/materna adicional” en su vida y da la bienvenida a escuchar historias o recuerdos sobre la relación del niño con el otro pariente. Esa relación no es una amenaza para ti.

Los abuelos pueden ayudar a sus nietos al afirmar el nuevo matrimonio y familia. Las referencias constantes a la familia original o mostrar parcialidad indica a los nietos que deben permanecer leales solo al pasado.

Pastores:

Ser consciente del tira y afloja de lealtad que experimentan los niños y jóvenes te ayudará a ministrarles en maneras importantes. Tú puedes:

  • Utilizar estudios de casos para enseñar acerca de niños “atrapados en el medio”.
  • Durante celebraciones especiales como el Día del Padre, asegúrate de tener suficientes manualidades para que los niños hagan dos tarjetas si así lo desean. Nunca los obligues a hacer una tarjeta para su padrastro, pero hazles saber que hacerlo “muestra honor sin reemplazar el lugar especial que tu padre ocupa en tu corazón”.
  • No regañes ni hagas que los niños se sientan culpables por no asistir a la clase de Biblia cada semana. Esto agrega presión a su régimen de visitas y refuerza la idea de que un hogar es mejor que el otro.
  • Apoya sus conexiones con ambos hogares.
  • Si uno de los padres no es miembro de la iglesia, tómate el tiempo de llamar o conocerlos de todos modos.
  • Una relación positiva contigo puede ayudar al niño a ser más constante en su participación en la iglesia.

 

© 2008 por Ron L. Deal. Todos los derechos reservados.

El apego emocional, la confianza y el amor son lo que abre la puerta a la influencia en la crianza de los hijos. Una vez establecido, un adulto (padre de acogida, abuelo, padre adoptivo o padrastro) puede dirigir y disciplinar a un niño. Dicho de otra manera, el viejo adagio es cierto: las reglas sin relación conducen a la rebelión. Los padrastros sabios entienden esto, y hacen crecer la relación para hacer crecer su autoridad.

La autoridad puede existir sin una relación de unidad, pero tiene sus límites. Un oficial de policía puede detenerte, un jefe o un entrenador puede decirte qué hacer, y un maestro puede decirle a un alumno las reglas del aula, pero ninguna de estas autoridades obtiene obediencia por amor o admiración profunda.

Hasta que los padrastros establezcan una relación de amor con el niño, solo son autoridades externas que imponen límites. Por eso es muy importante en los comienzos de una familia reconstituida que los padrastros reconozcan estos límites y tomen prestado el poder del padre biológico. Si sobrepasan los límites de su papel, pueden terminar saboteando las relaciones en desarrollo y cualquier autoridad que hayan obtenido junto con estas. Por lo tanto, para los nuevos padrastros, la pregunta es: ¿cómo se establecen como figuras de autoridad mientras esperan que se consolide la relación?

 

Préstamo de poder

Piensa en las niñeras. En su primera visita a un hogar, no tienen ninguna autoridad relacional con los niños. Los niños no las conocen, no les gustan y no las necesitan. (Padrastros, tomen nota.) Pero si los niños y la niñera pasan muchas noches juntos, pueden formar un vínculo de relación significativo con el tiempo. Mientras tanto, mientras las niñeras esperan que se desarrolle una relación, ¿cómo manejan a los niños? Respuesta: tomando prestado el poder.

Las niñeras pueden disciplinar a los niños, quitarles privilegios y ordenarles que se vayan a la cama porque los padres del niño le han traspasado el poder a la niñera. El discurso “ella está a cargo mientras estamos fuera” suele ser bastante efectivo. Esto le permite a la niñera establecer límites e imponer consecuencias que finalmente descansan en la autoridad de los padres. Sin embargo, si el padre biológico no está dispuesto o no puede ser dueño de estos límites, habrá caos.

Ser padrastros sigue un proceso similar. Inicialmente, los padrastros funcionan como extensiones del padre biológico. Pueden imponer consecuencias, establecer límites y decir “no”, pero lo hacen sabiendo a cabalidad que no lo hacen bajo su propia autoridad. Viven del poder prestado hasta el momento en que su relación de amor con el niño madura y se abre la puerta para más influencia y más autoridad.

 

Lo que deben hacer o no hacer los padrastros en cuanto a disciplina.

En el mejor de los casos, la nueva autoridad del padrastro es frágil y se puede perder fácilmente. Es por eso que estos principios deben ser una prioridad.

  • Asegúrate de que el padre biológico te respalde. Los padres biológicos deben comunicar a sus hijos una expectativa de obediencia al padrastro y estar dispuestos a respaldar las acciones del padrastro. Cuando ocurran desacuerdos, resuélvanlos en privado.
  • Esfuércense por la unidad en la crianza de los hijos. Conversen sus expectativas de conducta, los límites, las consecuencias y los valores (lean las reglas de unidad parental). Alineen sus filosofías sobre la crianza de los hijos.
  • No seas duro o no castigues de una manera que sea inconsistente con el padre biológico.
  • Céntrense en la construcción de relaciones. Esta es tu fortaleza a largo plazo.
  • No cambies unilateralmente las reglas ni intentes compensar los errores o fallas parentales anteriores.
  • Escucha al niño. Si te reciben antes de lo esperado, no mires atrás. Utiliza la autoridad relacional que te ofrecieron.
  • No te impacientes. A menudo lleva años vincular y desarrollar una relación de amor y confianza con los niños. Sé persistente en vincularse con ellos.
  • ¡Comunícate mucho con el padre biológico! Si hay incertidumbre, encuentren la unidad parental antes de involucrar a los niños.

 

Tomando acción

Consejos para los padrastros en construir relaciones:

* ¡Juega! Divertirse es una excelente manera de conectarse. Haz algo divertido.

* Ocúpate de sus intereses. Averigua en qué actividades participa el niño e ingresa a ese mundo. Llévalos a los ensayos, pregúntales sobre la actividad, entérate de su mundo.

* Interésate en los intereses del niño.

* Comparte tus talentos, habilidades y pasatiempos.

* Comunica tu compromiso. Deja que los niños sepan que valoras y deseas una relación con ellos. Esto les ayudará a conocer tu corazón.

* Comparte al Señor y tu caminar espiritual. La espiritualidad compartida puede facilitar la conexión y un sentido de identidad familiar. Pero no les prediques. En cambio, comparte con humildad tu peregrinaje de fe para que encuentren seguridad en tu persona.

Pastores:

Ser padrastro es un acto de equilibrio muy delicado. Saber cuándo intervenir o dar libertad es un desafío; los errores a menudo contraponen a los padres biológicos con los padrastros. Cuanto más al tanto estés de las dinámicas de la familia reconstituida, estarás mejor preparado para ayudar a las parejas a estar en la misma página y unificar a su familia. Un buen comienzo sería leer “Los tuyos, los míos y nosotros”.

 

© 2012 por Ron L. Deal. Todos los derechos reservados.

La mayoría de las personas se sorprenden al saber que las familias adultas ensambladas (aquellas que se forman en la segunda mitad de la vida e incluyen hijastros adultos) tienen tantas transiciones como las familias ensambladas con niños más pequeños. Algunos de los problemas de transición son diferentes, pero muchos son iguales.

Lorain escribió preguntando cómo podría fortalecer su relación con sus hijastros de 19, 24 y 26 años. “Tenía 49 años cuando me casé por primera vez; mi esposo tenía 55 años. Su primera esposa murió un par de años antes de que nos conociéramos. Mi esposo mantuvo a sus hijos al día sobre nuestra relación y las cosas fueron bastante civilizadas hasta que nos casamos. Su hija mayor lloró en voz alta durante toda la ceremonia de la boda. Unos meses después, uno de los niños preguntó cómo estaba estructurado el testamento de mi esposo, dando a entender que yo no debería obtener nada. A partir de ahí, las cosas han seguido yendo cuesta abajo en forma acelerada.”

La experiencia de Lorain no es infrecuente, ni su suposición idealista de que los niños adultos en familias de adultos no se verán afectados por la dinámica de pérdida y lealtad. Afortunadamente, los hijos adultos y los padrastros no tienen las mismas luchas de poder que experimentan las familias reconstituidas más jóvenes. Eso se debe a que el padrastro o la madrastra no está obligando a los niños a recoger sus calcetines o elegir mejores amigos.

Pero los hijastros adultos y los padrastros mayores todavía tienen muchas complicaciones emocionales que resolver. A menudo se sienten amenazados el uno por el otro y sobre cómo el nuevo matrimonio afectará las relaciones familiares. Lograr la paz requiere esfuerzo de ambos lados.

La nueva pareja

Cuando el hijo de 35 años de Daniel le dijo que “sólo quería que fuera feliz”, el viudo asumió que su hijo le estaba dando permiso para volverse a casar. No era así. Lo que el hijo quiso decir fue: “Espero que la memoria de mamá te mantenga feliz”. Daniel asumió que tenía la bendición de su hijo y se casó. La pérdida de contacto con su hijo lo alertó del problema que tenía a la mano.

Como padre mayor y padrastro, debes darte cuenta de que los hijastros adultos, a pesar de su edad, con frecuencia se sienten:

  • Temerosos de ser abandonados o aislados del único progenitor que les queda. Desafortunadamente, ya han experimentado el duelo en una forma muy real y tu matrimonio puede renovar o intensificar esta tristeza.
  • Leales a su familia original. Mantener una fuerte identidad familiar es importante para los hijos adultos. Aceptar a un padrastro/madrastra significa que los lazos familiares establecidos, las fiestas y celebraciones familiares especiales deben flexibilizarse para dejar espacio a los recién llegados. Esto no es fácil y, francamente, duele. Por favor, no lo tomes como algo personal, no se trata realmente de ti. Se trata de un hogar que ya no se siente propio.
  • Desleales hacia el padre divorciado o fallecido y culpables de dejar entrar al padrastro/madrastra.
  • Celosos y reemplazados por la nueva pareja de su padre/madre. Puede que hayan sido la “niña de los ojos de su padre/madre”, pero ahora el padrastro/madrastra tiene la llave del corazón del padre/la madre (así como su tiempo y su energía).
  • Preocupados por las finanzas familiares. Las complicaciones financieras son comunes y deben abordarse. Los hijastros adultos tienen derecho a saber cómo se administrará la herencia de su familia (esto no es “avaricia”), y tú debes ser proactivo al abordar estos asuntos con ellos para que sus temores se puedan sanar.
  • Resentidos de que sus hijos (tus nietos) no reciban tanto tiempo y energía de ti como se esperaba. Si uno de los padres de un hijo adulto ha muerto, es común que el hijo adulto invierta mucho en querer que sus hijos pasen tiempo con el abuelo restante. Tu matrimonio es una amenaza para esto, y crea otra pérdida para todos.

Como nueva pareja, ustedes deben tener paciencia y comprensión para con estas emociones fuertes. No te ofendas por ellos. Cuando te enfrentes con respuestas difíciles de niños adultos, asume una posición humilde y escucha sus temores y preocupaciones. Acéptalos donde están y trata de responder a sus necesidades de información (especialmente sobre asuntos financieros), contacto emocional y tiempo mientras se adaptan a otra transición familiar que no buscaron.

Hijastros adultos

Es importante comenzar por reconocer tus propias emociones profundas acerca del nuevo matrimonio de tu padre/madre. Los sentimientos mencionados anteriormente son muy comunes; Si no te responsabilizas y tomas cargo de ellos, pueden llevarte a apartarte, a la crítica o a un comportamiento hiriente.

Sin lugar a dudas, el nuevo matrimonio de un padre se propaga a través de las generaciones de su familia. Podría tomarte mucho tiempo abrir tu corazón a un padrastro y su familia extendida. No te sientas obligado a sentir amor por ellos, sino que esfuérzate por actuar de manera amorosa. Resiste el impulso de apartarte con ira o juzgando.

Finalmente, asegúrate de reconocer que tus padres tienen necesidades y deseos legítimos que incluyen buscar el cortejo o una pareja matrimonial. Hacerlo no disminuye la importancia de tu otro padre, su historial familiar o su relación contigo.  

Animo encarecidamente tanto a los hijastros adultos como a la nueva pareja a que se eduquen sobre la vida en una familia reconstituida. Hay un laberinto de transiciones emocionales y prácticas para enfrentar que requiere de la comprensión y el esfuerzo de ambas generaciones. Pero puede hacerse. Eso es lo hermoso del amor: ¡siempre hay espacio para uno más!

© 2009 por Ron Deal. Todos los derechos reservados. Usado con permiso.

¿Quiere establecer excelencia en su matrimonio?

Es posible que debe escuchar los consejos del Dios que lo creó.

Toda pareja que quiera caminar bien en su matrimonio debe comprender que, dado que Dios es quién diseñó el matrimonio, Él debe estar en el centro. Como el Salmo 127: 1 nos dice: “Si el Señor no edifica la casa,
en vano trabajan los que la edifican”. Pero, ¿cómo se ve eso en la vida diaria? Aquí presentamos cinco elementos esenciales para que su matrimonio prospere:

  1. Estar agradecido por su cónyuge.

Las exigencias de la vida, la familia y el trabajo pueden nublar su actitud hacia la persona que usted eligió para que lo acompañe en la vida. Agradeciendo a Dios todas las veces que pueda por su esposo o esposa es una manera práctica de enfocarse en las cosas buenas y admirables de él o ella. Algo que ayuda mucho es el ponerse a reflexionar de ves en cuando en los primeros tiempos y recordar que los atrajo, que les hizo prometerse toda una vida juntos y amarse mutuamente, y estar agradecido.

  1. Practicar la comunicación desde el fondo de su corazón.

El comunicarse de manera auténtica en los buenos y en los malos tiempos del matrimonio es algo vital. A medida que van creciendo juntos, usted aprenderá más cómo y cuándo comunicarse mejor con su cónyuge, así que preste mucha atención a lo que usted va viendo que funciona y lo que no funciona. Conversaciones transparentes en donde cada uno se arriesga revelando sus pensamientos más profundos, ideas, miedos, esperanzas y sueños son las que crean la fundación de un matrimonio para toda la vida.

  1. La intimidad.

De la intimidad relacional surge la intimidad sexual. La seguridad del ser conocidos y ser aceptados a pesar de nuestros defectos encuentra su expresión en el matrimonio a través del sexo. Es un regalo de Dios a las parejas casadas. La intimidad relacional y sexual ayudan a prevenir el matrimonio del deterioro para que no termine convirtiéndose en una simple relación legal. Recuerden, tomen el tiempo y estén siempre atentos para nutrir este tipo de relación.

  1. Practicar el poder del perdón.

Como somos seres humanos imperfectos, le vamos a fallar a nuestro cónyuge repetidamente. Nos enfocaremos en nuestros defectos, dejaremos de comunicarnos y nos ofenderemos sin intención. Todas estas cosas exigen un suministro constante de perdón. Hay un poder muy grande en el perdón; y dice: “La pelea terminó y no voy a castigarte”. Matrimonios que se están desvaneciendo pueden ser avivados con el perdón; matrimonios saludables se sostienen del perdón.

  1. Estar dispuesto a aprender.

Los matrimonios son siempre un trabajo en proceso. Cada cónyuge esta constantemente cambiando y desarrollándose, lo que significa que hay siempre cosas nuevas que aprender a cada etapa.

Nuestra oración para usted: Mientras se toma un tiempito para reflexionar de como Dios le ha bendecido a través de la vida de su cónyuge, nosotros oramos que su corazón este lleno de agradecimiento por todas las cosas que Él le ha dado, sobre todo el que le haya dado alguien a quien amar y el ser amado, lo cual ha sido diseñado por el Creador especialmente para usted.

Rogamos a Dios que le muestre la manera de expresar abiertamente su corazón para que los dos se acerquen el uno al otro cada vez más. Rogamos a nuestro Señor que usted logre disfrutar de una intimidad plena de alma y cuerpo en su matrimonio.

Oramos que el amor en su matrimonio sea tan real, tan vibrante y duradero que todos los que lo vean puedan ver que este amor viene de Dios.


© 2009 por FamilyLife. Todos los derechos reservados.

Durante un viaje de negocios en el sur de California, me detuve en una luz roja por la mañana. Mientras esperaba en la intersección, me di cuenta que un grupo de obreros ya estaban trabajando arduamente en la renovación de un restaurante viejo. Como hormigas, los carpinteros y otros trabajadores se movían apresuradamente a través del edificio, y casi todos tenían lo mismo: planos. Yo vi planos cargados bajo los brazos, pegados en las ventanas y siendo señalados por los trabajadores con entusiasmo.

La luz cambió a verde y continué manejando, pero la escena quedo clavada en mi memoria, recordándome de una simple verdad: Usted no construye o renueva una estructura sin planos. O si lo hace, cómo quedará ese edificio?

Desafortunadamente, muchas parejas no han comparado notas en sus planos para el matrimonio. Así como esos obreros de construcción, cada esposo y cada esposa tiene un set de planos, pero he visto muchas relaciones en donde los planos de el y de ella no se parecen en nada – sus expectaciones y propósitos difieren por completo. Si usted piensa que esto pueda estar sucediendo en su matrimonio, ¿cómo puede ponerse de acuerdo con su pareja y edificar su “Hogar” con planos idénticos?

La única respuesta es ponerse en contacto con el Arquitecto, el Diseñador original, el Único que ha grabado sus planos para el matrimonio en las Escrituras. Durante esta travesía del matrimonio juntos, ustedes quieren crecer en el amor del uno por el otro, experimentar la vida a plenitud y ser realmente una sola carne. Pero lo que parecía que seria algo muy fácil y sin esfuerzo alguno cuando apenas estaban comprometidos, ahora se ve como un sueño difícil de alcanzar. Por eso deben entender los planos de Dios y Sus propósitos para el matrimonio.

Estos tres propósitos le darán a su matrimonio un sentido de orientación, estabilidad interna y el sello del diseño de Dios. Su matrimonio estará muy por encima de lo cotidiano, se destacara de otras relaciones y estará en un plano elevado espiritual.

Primer Propósito: Refleje la imagen de Dios. Después que Dios creó la tierra y los animales, Él dijo, “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Génesis 1:26-27)

El primer propósito de Dios de crear hombre y mujer y unirlos en matrimonio fue para reflejar Su imagen en el planeta tierra. Preste mucha atención a esas palabras, a Su semejanza. La palabra en Hebreo “espejo” significa reflejar a Dios, magnificarlo, exaltarlo y glorificarlo a Él. Su matrimonio debería reflejar la imagen de Dios a este mundo que tanto necesita ver quien es Él. Y como somos creados a la imagen de Dios, la gente que no sabe quien es Dios con tan solo mirarnos pueden conocerlos a Él a través de nosotros.

Segundo Propósito: Complétese el uno al otro y experimente el compañerismo. Las Escrituras claramente señalan un segundo propósito para el matrimonio: el completarse mutuamente. Por eso Dios dijo, “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él” (Génesis 2:18)

Adán se sentía aislado en el Jardín, y entonces Dios creó a la mujer para eliminar su soledad. Pablo se refiere a lo aprendido en Génesis 2 escribiendo lo siguiente, “Pero en el Señor, ni el varón es sin la mujer, ni la mujer sin el varón; ” (1 Corintios 11:11)

Yo estaba convencido de que Bárbara era la mujer “ideal” para mi porque presentía que ella podría completarme y ser una maravillosa compañera. Ahora, muchos años después, realmente entiendo lo mucho que la necesito. Nosotros dos somos como la computadora y el programa. Por si solos la computadora y el programa son impresionante, pero combinados como equipo, pueden lograr mucho más! Y eso es lo que exactamente Dios tuvo en mente cuando realizó la primera boda con el novio y la novia originales llamados Adán y Eva.

Ustedes necesitan el unto del otro. Usted reconoce eso ahora. Pero si usted construye su matrimonio de acuerdo a los planos de Dios, a medida que los años pasan, usted realmente apreciará lo ingenioso de como Dios creó el compañero o la compañera ideal para usted.

Tercer Propósito: Multiplicar un legado de Dios. Una línea de descendientes Cristianos, en este caso sus hijos, llevaran un reflejo del carácter de Dios a la siguiente generación. Sus planes de tener hijos puedan que estén todavía para un futuro, pero si Él le da un hijo, usted tendrá una maravillosa aventura.

Los planes originales de Dios llaman a que los hogares sean una clase de invernadero, un lugar acogedor en donde los niños crezcan aprendiendo principios morales, valores humanos e integridad. Muchas parejas hoy en día parecen estar criando a sus hijos sin un sentido de orientación y sin ninguna misión en la vida. No le están impartiendo a ellos la importancia de dejar un legado espiritual de vidas cambiadas. No están evaluando sus vidas a la luz de la Gran Comisión de Mateo 28:18-20, en donde Jesucristo nos manda a predicar el evangelio a todas la naciones.

Una de sus tareas es impartir un sentido de orientación y una misión espiritual a sus hijos. Su responsabilidad como pareja es hacer que su hogar sea un lugar en donde sus hijos aprendan lo que significa el amar y obedecer a Dios. Su hogar debe ser como un centro de entrenamiento para equipar a sus hijos a ver las necesidades de las personas y el mundo a través de los ojos de Jesucristo. Si los hijos no acogen esta misión espiritual a medida que van creciendo, pueda que vivan toda su vida sin experimentar el privilegio de ser usados por Dios de una manera significativa.

Su matrimonio es mucho mas importante de lo que pueda haberse imaginado porque afecta la reputación de Dios en este planeta. Por eso es esencial que usted escoja a Jesucristo como el edificador de su hogar.

 


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Ya cuando culminábamos la conferencia de Weekend to Remember® (Un Fin de Semana para Recordar), uno de los esposos me dio una carta. Fue un resumen de la desesperación que muchas parejas sienten al ver como poco a poco se van aislando a través de los años del matrimonio:

“Tanto mi esposa como yo somos cristianos desde hace muchos años. Pero a pesar de la cantidad de conocimiento sobre el matrimonio, llegamos a la conferencia con muchas heridas profundas emocionales y espirituales. El Señor nos ha bendecido grandemente de forma individual, pero no hemos crecido como pareja espiritualmente. Hemos leído libros sobre el matrimonio, hemos atendido otras conferencias matrimoniales y hemos visitados varios consejeros cristianos sin ningún resultado duradero.”

Sin embargo, en esta conferencia, el esposo descubrió algo bien profundo: el Señor tiene un plan que ofrece esperanza en el matrimonio. Él encontró la esperanza que viene cuando esposo y esposa se comprometen a construir su matrimonio de una misma fundación divina. No importa cuán lejos hayan viajado por la vía del aislamiento, todavía pueden comenzar a viajar por la vía que los lleva hacia “la Unión Matrimonial.” Como dijo al final de su carta, “Nos vamos con la esperanza que Cristo renovó nuestra relación.”

La Unión Matrimonial es un esposo y una esposa quienes construyen a mano la intimidad, la confianza y la comprensión del uno al otro. Es una pareja que va cincelando una dirección, un propósito y un plan común para sus vidas. La Unión Matrimonial es un proceso para toda la vida que requiere el que dependamos de Dios y forjemos una relación duradera según Su diseño. Es mucho más que una simple mezcla de dos seres humanos – es una fusión del cuerpo, alma y espíritu.

Hay tres componentes fundamentales de La Unidad Matrimonial. el rey Salomón hablo sobre el mortero de la fusión matrimonial en Proverbios 24:3-4: “Con sabiduría se edificará la casa,
Y con prudencia se afirmará; Y con ciencia se llenarán las cámaras De todo bien preciado y agradable.”

La Unión Matrimonial necesita sabiduría. La sabiduría es habilidad en la vida diaria. Significa que respondemos a las diferentes circunstancias de acuerdo al diseño de Dios. Un constructor del hogar sabio reconoce a Dios como el arquitecto y constructor de los matrimonios. A medida que le pedimos a Dios por sabiduría y escudriñamos las Escrituras, Él suministra la habilidad para edificar nuestros hogares.

El rey David advierte, “Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican” (Salmo 127:1). Para muchos el arquitecto y constructor de su matrimonio es “ellos mismos” – no hay duda que por esto hay tantos fracasos matrimoniales.

La Unión Matrimonial necesita comprensión. La comprensión significa el responder a las circunstancias de la vida con intuición–una perspectiva que ve la vida a través de los ojos de Dios. Comprender a su pareja desde la perspectiva de Dios tiene como resultado la aceptación de sus diferencias y el comienzo de aprender como Dios utiliza a su pareja para complementarlo a usted. La comprensión produce compasión para su pareja. Le dará intuición para dirigir sabiamente o para seguir prudentemente.

Una linda pareja que conocí recientemente compartió conmigo que finalmente entendieron como sus diferencias complementaban el uno al otro. El esposo me dijo: “Mi esposa es una abogada acusatoria. Yo sentía que de 8 a 5 ella acusaba a otros y de 5 a 8 me acusaba a mí.”

“En el año y medio que llevamos de casados, me he dado cuenta que ella es una mujer bien fuerte. Yo esperaba que quizás con mi perseverancia lograría hacerla cambiar. Pero finalmente he comprendido que yo no tengo que competir con ella. Yo puedo dejarla ser como ella es y no sentirme inseguro de quien yo soy.”

La Unión Matrimonial necesita conocimiento. Hoy en día somos una cultura de información. Adoramos la información. Pero la información sin la aplicación es una deidad vacía.

Lo que mucho de nosotros necesitamos para luego aplicar a nuestro matrimonio lo que hemos aprendido es responsabilidad. Necesitamos a alguien que logre romper las barreras que nosotros mismos construimos, como nuestra soledad y nos pregunte si estamos aplicando en nuestro matrimonio lo que estamos aprendiendo.

El aislamiento puede ser combatido. Puede ser curado si esta dispuesto a tomar las decisiones correctas y luego a poner el esfuerzo necesario para edificar la unión y la intimidad de los dos para toda la vida. Como lo dijo el escritor Brian Moorehead, “El amor no es un acto, es toda una vida. Es quedarse con ella ahora porque te necesita. Es el saber que tu y ella todavía se preocupan el uno por el otro cuando el sexo y los sueños, las peleas y los futuros están todos en el estante y acabados…Es cuando tu tienes 75 años y ella 71, los dos escuchando los pasos de cada uno al otro lado del cuarto, cada uno con el temor de que de pronto haya un silencio, un llanto repentino que pueda significar de que toda una vida juntos llegue a su fin”.

La Unión Matrimonial conoce este tipo de amor–el tipo de amor que dura hasta que la muerte los separe.


Adaptado con permiso de Staying Close (manteniéndonos cerca), © 1989 por Dennis Rainey, Word Publishing.

Un esposo y una esposa quienes caminaban por fe y por consiguiente dejaron un legado mucho más allá de lo que pudieron imaginar, vivieron en los años 1700 en la América colonial. Sus nombres fueron Jonathan y Sarah Edwards.

Jonathan Edwards sintió el llamado de Dios para ser un predicador. El y su esposa comenzaron desde jóvenes a predicar en una congregación pequeña. Durante los siguientes años, el escribió muchos sermones, oraciones y libros y fue influyente en empezar lo que hoy en día se conoce como el Gran Avivamiento. Juntos produjeron once niños quienes crecieron y se convirtieron en adultos. Sarah fue la socia de Jonathan en todo lo que tenia que ver con el ministerio, y el siempre escuchaba sus consejos respecto a los asuntos de la iglesia y los sermones. Pasaban tiempo juntos hablando de estas cosas y cuando sus hijos llegaron a una edad suficiente para comprender, sus padres los incluyeron en estas conversaciones.

Los efectos de las vidas de los Edwards han sido de gran alcance, pero los resultados mas notables de su fidelidad al llamado de Dios son encontrados por medio de sus descendientes. Elizabeth Dodds registró un estudio hecho por A. E. Winship en 1900 en el que nombra algunos de los logros de los 1,400 descendientes de los Edwards que pudo encontrar:

  • 100 abogados y un decano de una facultad de derecho
  • 80 poseedores de cargo público
  • 66 médicos y un decano de una escuela de medicina
  • 65 profesores de colegios universitarios y universidades
  • 30 jueces
  • 13 presidentes de colegios universitarios
  • 3 alcaldes de ciudades grandes
  • 3 gobernadores de estados
  • 3 senadores de Los Estados Unidos
  • 1 controlador del tesoro de Los Estados Unidos
  • 1 Vice Presidente de Los Estados Unidos

¿Qué clase de legado van a dejar usted y su cónyuge? ¿Durará? ¿Será permanente y eterno? ¿O dejará

usted solo artículos palpables –edificios, dinero y/o las posesiones?

El apóstol Pablo instruyó a Timoteo a invertir su vida en hombres fieles que estuvieran disponibles a pasar la verdad de Dios a la próxima generación. ¿Dónde quiere Dios que usted y su cónyuge inviertan el tiempo que se les ha dado?

Viviendo una Vida Digna de Legado

  1. Tema a Dios y obedézcalo. Su legado empieza en su corazón, en su relación con Dios. Salmo 112:1-2 dice: “Bienaventurado el hombre que teme a Jehová, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita.”

En nuestra primera Navidad juntos, Bárbara y yo le dimos un regalo primero a Dios. Estas hojas de papel se convirtieron en títulos de propiedad de nuestras vidas – para nuestro matrimonio, para nuestra esperanza de tener hijos, para nuestra familia, para nuestras relaciones, para nuestros derechos para nuestras vidas, para cualquier ministerio que Dios nos dio – todo se lo dimos a Él.

  1. Reconozca las necesidades del mundo y responda con compasión y con acciones. En Mateo 9:36 la Biblia nos dice: “Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.” Usted y su cónyuge necesitan dejar un legado por medio del compromiso de hacer algo por nuestro mundo. Muchos Cristianos hoy en día caminan por el medio del camino; están tan enfocados en lo que las otras personas piensan que son incapaces de tomar riesgos que causen impacto en Cristo. Basado en esto, Jamie Buckingham escribió esto: “El problema con los Cristianos hoy en día es que ya nadie los quiere matar.”

Cuando esta en un avión y ve las filas de casas, usted se pregunta cuantas personas en estos hogares conocen a Cristo? Este año treinta millones de personas morirán sin escuchar el nombre de Jesús. Cientos de millones adorarán a ídolos. Alguien tiene que alcanzar a estas personas con las Buenas Nuevas.

John F. Kennedy, en el libro Profiles in Courage (Perfiles en valentía), describió la necesidad de personas valientes: “Algunos hombres demuestran valentía a lo largo de sus vidas. Otros van con la corriente hasta el momento decisivo cuando sus conciencias y eventos los llevan hacia el centro de la tormenta.” Si usted quiere dejar un legado transcendente, debe actuar con valentía para alcanzar aquellos que tienen alguna necesidad.

  1. Oren como pareja que Dios los utilice para lograr Sus propósitos. Tal y como dice en 1 Crónicas 4:10 “E invocó Jabés al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh, si me dieras bendición, y ensancharas mi territorio, y si tu mano estuviera conmigo, y me libraras de mal, para que no me dañe! Y le otorgó Dios lo que pidió.”

¿Que pidió Jabés a Dios? Que lo bendijese. Dale nueva vida y amplía su esfera de influencia. Apártalo de la tentación. Permanece con él. Ore esta oración por su cónyuge y a final de año, vean lo diferente que serán sus vidas.

  1. 4. Ayude a su cónyuge a administrar bien sus dones espirituales y sus habilidades. Ayude a su cónyuge a reconocer como Dios a usado sus dones espirituales y sus habilidades en el pasado. ¿Sirviendo a otros? ¿Enseñando las Escrituras? ¿De consejero en un Ministerio Cristiano?

Ayúdelo a conectarse en una iglesia local, que tenga necesidad de hombres y mujeres fieles quienes tengan un carácter fuerte en el Señor y una visión para sus comunidades.

Ayúdelo a reconocer sus convicciones. Thomas Carlyle dice, “La Convicción no vale nada hasta que se logre convertir en una conducta diaria”. Ayude a su cónyuge a determinar por lo que es capaz de morir para que logre determinar por lo que quiere vivir.

  1. Pídale a Dios que le de sentido a la vida de sus hijos, dirección y una misión. El desafío aquí es dejarle a sus hijos un legado, no solo una herencia. Como alguien dijo una vez, “Nuestros hijos son mensajeros que enviamos a un tiempo que no veremos”.

Dignidad a través del destino

David Livingstone, un misionero de África, dijo, “Iré a donde sea, siempre y que sea hacia adelante”. Y al ir hacia adelante y desarrollar el reino de Dios, indudablemente también logro avanzar en su sentido de dignidad.

El adquirir una visión y una dirección en la vida le dará un significado importante a la vida de su cónyuge también, especialmente si el Dios omnipotente del universo es el que guía y dirige su vida. De hecho, una visión, dirección y un destino puede venir solamente de el Único que controla no solo el presente sino el futuro. Descubriendo su destino eterno, comenzará a construir dignidad duradera en sus vidas. El conocimiento interno de esa dignidad ordenada por Dios, aumentará el auto-estima de cada miembro de su familia.

El desafío es el mismo para todos nosotros. ¿Seguiremos a Cristo y cumpliremos Su llamado y visión para nuestras vidas? Así como encontramos vida espiritual en Jesucristo, así también encontramos la dignidad en el destino que Él provee.

 


Tomado de Building Your Mate’s Self-Esteem (Edificando el autoestima de tu cónyuge) por Dennis y Bárbara Rainey. © 1995 Dennis Rainey. Usado con permiso. Todos los derechos reservados.

Todos los matrimonios necesitan ayuda. Quizás el suyo, luego de algunos meses o años de matrimonio necesite un poco de ayuda en estos momentos. O quizás su relación este muy estable en estos momentos sin Una buena y abierta comunicación es la mayor necesidad en el matrimonio. Nada es mas fácil que el hablar; nada es mas difícil que el comunicarse. El usar palabras correctamente y apropiadamente es una parte importante de la comunicación, pero mucho mas importante es que los dos esposo y esposa tengan la voluntad de comunicarse en maneras que resulten en profunda honestidad y franqueza.

El gran encubrimiento

La comunicación efectiva comienza con el descubrimiento de la transparencia. Transparencia en el matrimonio esta descrita en el libro de Génesis antes de la caída: “Y estaban ambos desnudos, Adán y su mujer, y no se avergonzaban” (Génesis 2:25).

Adán y Eva estaban sin ningún disfraz o cubriéndose, sin ninguna máscara. Estaban descubiertos físicamente y no se ocultaron emocionalmente. Antes de la caída, Adán y Eva eran una imagen de la verdadera transparencia, del ser real, abiertos el uno con el otro y sin miedo al rechazo.

Pero después de la caída, leemos lo siguiente: “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (Génesis 3:7) Esos delantales hechos con las famosas hojas de higos solo fueron una parte de la manera en que se ocultaron mutuamente. El pecado introdujo mucho mas que la modestia. También trajo el engaño, las mentiras, las trampas, las verdades a medias, la manipulación, la distorsión, el odio, la envidia, los celos, el control y muchas cosas mas que nos causan el tener una mascara puesta.

Muchas personas gastan la mayoría de su tiempo y energía construyendo fachadas para esconderse de sus inseguridades. Tienen miedo de que si alguien descubre como realmente son, serán rechazados. En particular, para muchos hombres, la comunicación  profunda y honesta puede ser muy amenazante. Muchas parejas de casados tienen miedo de ser honestos el uno con el otro.

Sin embargo, las Escrituras hacen un énfasis en el ser abiertos y vulnerables. Pablo fue un modelo de transparencia cuando escribió a los Corintios, de los cuales muchos no eran sus admiradores: “Porque por la mucha tribulación y angustia del corazón os escribí con muchas lágrimas, no para que fueseis contristados, sino para que supieseis cuán grande es el amor que os tengo” (2 Corintios 2:4). Pablo no tuvo de miedo de llorar o decir, “Los amo.” Jesús lloró por la muerte de Lázaro (Juan 11:35) y lamentó el rechazo de los corazones endurecidos de Jerusalén hacia Él (San Lucas 13:34).

Al mismo tiempo, las Escrituras nos advierten acerca del ser demasiado abiertos y honestos. Salomón escribió, “En las muchas palabras no falta pecado; Mas el que refrena sus labios es prudente” (Proverbios 10:19). Este famoso dicho acerca de las palabras no es verdad: “Palos y piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras no pueden herirme.” Palabras pueden hacer daño, y mucho. Cortan, desgarran y hieren. Como también dijo Salomón, “Hay hombres cuyas palabras son como golpes de espada; Mas la lengua de los sabios es medicina” (Proverbios 12:18). Si usted es un esposo o esposa que usa palabras hirientes, entonces usted hará bien en “controlar su lengua.”

Muchas parejas podrían mejorar sus relaciones si los dos usaran palabras gentiles y llenas de aliento. En el matrimonio, las parejas necesitan reafirmarse mutuamente con frecuencia.

Aprendiendo a ser mas abiertos

La Biblia anima a una comunicación más profunda, pero advierte contra su uso de manera imprudente. ¿Cómo pude saber la diferencia entre lo apropiado e inapropiado?

La comunicación profunda a la mayoría de nosotros nos toma mucho tiempo alcanzarla. Puede que usted o su cónyuge vengan de una familia en donde la comunicación abierta era tabú o inclusive castigada. Puede tomar muchos años para llegar a ese nivel profundo y satisfactorio de transparencia, pero cada pareja debe dirigirse en la dirección correcta.

Al igual que usted hace cuando aprende y pule la mayoría de sus habilidades, con la comunicación usted comienza desde un nivel fácil y trabaja hacia su meta de ser un experto.

Niveles de comunicación 5 y 4

El quinto, o nivel mas bajo de comunicación es cuando se cae en las conversaciones repetitivas, en donde no se comparte nada substantivo con la otra persona: “¿Hola que tal, cómo estas? ¿Hace calor, no? Que tengas buen día.”

Avanzando un poco en la escala, el nivel cuarto de conversación consiste en hablar de los hechos. Usted comparte un poco de lo que sabe. Usted no expone nada personal y esta contento con simplemente hablar de lo que hizo este o lo que dijo aquel.

Niveles de comunicación 3 y 2

En el nivel tres, usted comparte sus opiniones, sus ideas y como juzga diferentes cosas de la vida. Usted finalmente comienza a salir de su cueva y revela un poco de quien realmente es. Usted observa cuidadosamente a la otra persona, y cuando detecta un mínimo rechazo o que lo están cuestionando usted se retracta.

El intercambio emocional, el expresar lo que siente es el comienzo del nivel dos. Aquí usted debe tener cuidado de evitar hacerle daño a su esposo o esposa. Pero muchos matrimonios están tan necesitados de compartir sentimientos que deben tomarse el riesgo. Si no puede compartir sentimientos con su pareja, su matrimonio esta en un plano superficial. Usted no crecerá ni tampoco su pareja.

Nivel de comunicación 1

El nivel tope de comunicación es la transparencia, el ser completamente abierto con la otra persona. La transparencia significa el compartir el verdadero usted desde lo mas profundo del corazón. El nivel uno de comunicación requiere un profundo nivel de confianza, compromiso y amistad.

Este nivel de transparencia es reservado para su esposa o esposo y quizás para algunas otras personas quienes están muy cerca a usted. El ser transparente con muchas personas puede ser peligroso. Por ejemplo, el compartir mucho de cosas personales con alguien del sexo opuesto podría llevarlo a cometer una infidelidad.

Cuando los matrimonios llegan a un nivel de transparencia, entonces es cuando verdaderamente se es una sola carne. Aquí es cuando llegamos a decirle al otro, “Oye, te noto molesto/a. ¿Hay algo que te molesta?

Y la otra persona puede responder, “La verdad tienes razón. Quizás lo que me tiene mal es lo que me dijo mi jefe ayer en el trabajo”

Llegar a este nivel tan significativo de comunicación no es nada fácil, pero las recompensas superan con creces el costo. Todos anhelamos profundamente el ser escuchados y comprendidos. El lugar mas natural para que esto ocurra es en el puerto seguro de un matrimonio sano. Ese puerto “seguro” puede ser creado y mantenido únicamente por una pareja realmente comprometida el uno con el otro. En su raíz, el amor es un compromiso. En el matrimonio, es un pacto. En la primera de Juan 4:18 representa el compromiso que trae la libertad: “El amor perfecto echa fuera el temor.”

 


© Adaptado con permiso de Staying Close (Manteniéndonos cerca), por Dennis y Bárbara Rainey, 1989, Thomas Nelson Publishers. Todos los derechos reservados.

Temprano en el matrimonio, usted y su cónyuge se deben preguntar, ¿Cómo vamos a crecer espiritualmente? Ya que fue Dios quien creó el matrimonio, no se trata de simplemente dos personas en la relación, sino tres–un esposo, una esposa, y Dios. El no responder esta pregunta puede casi garantizar que su matrimonio no logrará alcanzar la intimidad y el sentido de unión que Dios diseñó.

Tres ingredientes claves de una vida Cristiana dinámica tienen gran significado cuando los aplicamos a esta área de unidad que usted esta tratando de lograr como pareja de casados. Voy a plantearlos en forma de preguntas:

  • ¿Usted y su cónyuge forman parte de la familia de Dios?
  • ¿Están los dos dejando que Cristo controle por completo sus vidas?
  • ¿Están los dos dejando que el Espíritu Santo guíe y fortalezca sus vidas?

Al menos que hayan respondido sí a las tres preguntas, ustedes no podrán de edificar un hogar con el diseño de unión de el plan perfecto de Dios.

El matrimonio, ante todo, es una relación espiritual. Funciona mejor cuando dos personas están conectadas individualmente con su Dios, caminando con Él, obedeciéndole a Él a través de las Escrituras, y orando de forma individual y como pareja. Si ustedes hacen a un lado el aspecto espiritual, están ignorando al mismo Dios que creó el matrimonio y El que puede hacerlo funcionar.

  1. ¿Su familia es parte de la familia de Dios?

Cuando hablo de su familia, me refiero a usted y a su cónyuge. El plan ideal de Dios es que ambos cónyuges en un matrimonio lo conozcan a Él personalmente, que primero sean parte de Su familia antes de intentar edificar su propia familia.

Hoy en día mucha gente piensa que están en la familia de Dios porque van a la iglesia, por lo general viven una vida correcta, o se consideran religiosos. Otras personas no están seguros donde pasarían la eternidad si llegasen a fallecer en el día de hoy.

Independientemente de cual sea su posición, le animo a leer este artículo: “El Secreto para Construir un Buen Matrimonio y una Buena Familia”  Estas verdades le ayudarán a entender como estar seguro de que está incluido en la familia de Dios.

  1. ¿Los dos están dándole el control a Cristo?

Si Jesucristo saliera de su vida en este momento, ¿Seria su vida algo diferente la semana próxima?

Si Jesucristo tiene “el primer lugar del todo” con usted, entonces la próxima semana seria devastadoramente diferente. Se sentiría perdido, confundido, aislado de su fuente de guía, sabiduría, y poder. Usted sentiría un vacío increíble.

Pero si usted se da cuenta de que sus acciones, pensamientos, y palabras no serían diferentes con la ausencia de Jesús, entonces debe enfrentarse con el hecho de que Cristo no es el Señor de su vida.

Jesucristo ya es el Señor del universo, pero Él espera pacientemente a que usted lo haga el Señor de su vida a través de un compromiso personal. Eso significa confiar en Él de una manera de la cual usted nunca antes había confiado.

En nuestra primera Navidad como recién casados, Bárbara y yo fuimos tocados por el Espíritu Santo a hacer algo diferente. Antes de intercambiar los pocos regalos que estaban bajo nuestro árbol escasamente decorado, nos sentamos por separado y escribimos “Títulos de Propiedad de Nuestras Vidas”. Fuimos honestamente ante Dios, cada uno de nosotros hizo una lista de nuestros más preciados sueños, planes, y posesiones que quisimos darle a Dios. Luego doblamos nuestras hojas y las sellamos en un sobre dirigido “A Dios Nuestro Padre”. Colocamos las cartas en nuestra caja fuerte junto con otros artículos importantes.

Dieciocho años después sacamos ese sobre y revisamos lo que habíamos cedido al Señor. Entre otras cosas, Bárbara había puesto en su lista “Estar en un lugar fijo y estable; hijos–por lo menos un varón y una hembra; y Dennis”. Dennis había puesto en su lista “La seguridad; una familia grande y saludable–varios varones; y Bárbara”. Nos dimos cuenta que a través de los años Dios continuamente nos estaba apartando de las cosas materiales de poca importancia y no duraderas, y cada vez más nos conectaba con lo que realmente cuenta en la vida; las personas y Su Palabra. También nos dimos cuenta, con acción de gracias, cuánto más Dios nos había dado de lo que nosotros habíamos abandonado por Él.

¿Cuál es su posición sobre el darle a Dios el control total de su vida?

  1. ¿Están los dos dejando que el Espíritu Santo guíe y fortalezca sus vidas?

Dios envió el Espíritu Santo para hacer obras aún mayores en la tierra a través de nosotros que las hechas por Cristo. Fue enviado para glorificar a Cristo, así como también ser nuestro Consejero, Asesor, Abogado, Defensor, Director y Guía. En resumen, si esta interesado en vivir la vida como Jesús prometió y si desea un matrimonio donde los dos crezcan espiritualmente, entonces el Espíritu Santo es esencial.

Quizás por eso el estar “lleno del Espíritu” no es una sugerencia; es una orden claramente dada por Pablo en su carta a los Efesios: “No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu” (Efesios 5:18).

¿Por qué pondría Pablo que el embriagarse es lo opuesto a llenarse del Espíritu? Porque quiso ayudar a sus lectores a entender lo que significa el estar llenos . Cuando se está embriagado, usted esta controlado por el alcohol. Lo mismo es cierto en un sentido positivo cuando se está lleno del Espíritu: Usted permite que el Espíritu lo controle.

Los resultados de estar llenos del Espíritu son la santidad y la alegría. Pablo lo describió así: “hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones;  dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efesios 5:19-20)

Sabemos que el Espíritu Santo funciona

Cada uno de nosotros necesita algo en el matrimonio para derrotar nuestro egoísmo. En más de una ocasión yo (Dennis) recuerdo que quería estar enojado con Bárbara y, sin embargo, al mismo tiempo sabiendo que mi cuerpo es templo de Dios y que el Espíritu Santo vive en mi con el mismo poder que levantó a Cristo de entre los muertos. El Espíritu me ayuda a controlar mi temperamento, mi impaciencia y mi deseo de decir cosas de las que me puedo arrepentir luego.

Yo todavía fallo, pero he encontrado que a medida que internamente rindo mi voluntad a Dios, el fruto del Espíritu (el amor, la alegría, la paz, la paciencia, etc.) crece dentro de mí, y estas cualidades me mueven inevitablemente hacia una hermosa unidad con Bárbara.

¿Por qué no hace una pausa ahora mismo y ore para que Dios lo llene del Espíritu Santo?

  1. Confiese sus pecados. Dígale todo a Dios, arrepiéntase y reciba el perdón y la purificación.
  2. Rinda su voluntad a Dios. Permita que sea su Maestro.
  3. Por fe, pídale que lo llene con el Espíritu Santo.
  4. Luego continúe caminando con Dios momento tras momento leyendo las Escrituras, confesando sus malas actitudes o las acciones equivocadas y continuando internamente el proceso de rendirse a la voluntad de Dios.

Su matrimonio reflejará el amor de Dios a medida como usted le permite a Él llenarlo, controlarlo y fortaleciendo.


Adaptado con permiso de Starting Your Marriage Right (Comenzando bien tu matrimonio), por Dennis y Bárbara Rainey, Thomas Nelson Publishers, 2000.

Todos los matrimonios necesitan ayuda. Quizás el suyo, luego de algunos meses o años de matrimonio necesite un poco de ayuda en estos momentos. O quizás su relación este muy estable en estos momentos sin mayor dificultad. Pero en algún momento, durante una crisis o prueba, cada matrimonio se va a beneficiar del cuidado y consejo de alguien que este “por fuera” del matrimonio.

En estos tiempos, en donde adoramos la autosuficiencia, el buscar ayuda puede verse como vergonzoso o débil para algunas personas. Pero aquellos que son moldeables y siguen a Jesus saben que el ayudar y recibir ayuda es muy necesario. Nosotros entendemos nuestras limitaciones, la debilidad de la carne y nuestra tendencia a pecar. Nosotros entendemos que necesitamos a otros así como ellos nos necesitan a nosotros.

Esta es la maravilla del ser parte del cuerpo de Cristo: No tenemos que ser totalmente autosuficientes e independientes. Cuando es necesario, podemos apoyarnos de los regalos espirituales y la fortaleza de nuestros hermanos y hermanas en Cristo. El punto es que todos los matrimonios necesitan ayuda, y no hay porque avergonzare de ello. Busque ayuda para que no tenga que sufrir las consecuencias.

Ayuda General para su matrimonio

Aunque creo que cada matrimonio necesita ayuda, permítame animarle, especialmente si usted esta recién casado, que no todo es tan malo como parece. Antes de llegar a la conclusión de que su matrimonio se esta desbaratando, comprométase a orar por el problema que esta afectando su matrimonio. Pídale a Dios que le ilumine y le ayude con lo que le esta afectando.

Algo que siempre ayuda a fortalecer los matrimonios es ir regularmente a una iglesia y hacer amistad con sus miembros. Tome iniciativas! Salgan con otra pareja de la iglesia a comer después del servicio del Domingo. Cuando las parejas tienen problemas, especialmente al principio del matrimonio, siempre se tiende a pensar que son los únicos en el mundo que están teniendo estos tipos de problemas, bien sea problemas financieros, de sexo, de comunicación o con los suegros. Reuniéndose con regularidad con esa pareja por un periodo de seis a doce meses y aprendiendo un poco los unos de los otros puede ser todo lo que necesite para solucionar alguno de sus problemas.

Otra buena idea para parejas de recién casados es pasar tiempo de manera individual con otra persona del mismo sexo que también estén en la etapa de recién casados. Las damas, quienes por lo general tienen mayor necesidad de hablar de sus sentimientos podrían beneficiarse de esta idea grandemente. El matrimonio es un gran ajuste y toma tiempo acostumbrarse. El tener la oportunidad de compartir estos sentimientos que se van acumulando en nuestros corazones con otra persona de por fuera puede ser de gran beneficio. Eso si, trate de mantener la conversación de manera tal que usted honre a su pareja, no convierta esta oportunidad en una sesión de destrozo hacia su pareja. La idea es compartir y tratar de relacionarse con otra persona del mismo sexo y tratar de intercambiar ideas para mejorar las diferentes situaciones por las que esté pasando.

Siempre enfóquese en lo positivo como pareja. Revise constantemente sus votos matrimoniales y las promesas hechas en el altar, lo cual le recordará las dificultades y recompensas del matrimonio. Esas promesas son el ancla que mantienen el barco sujeto de manera firme en su puerto cuando las tormentas matrimoniales amenazan.

Sobre todo, no espere hasta que este completamente hundido en su matrimonio. Manténgase en la ofensiva y dando los ajustes necesarios para mantener su matrimonio.

Ayuda en caso de crisis en su matrimonio

¿Cuándo es necesario pedir ayuda para nuestro matrimonio? Esta no es una pregunta fácil de responder porque todos los matrimonios tienen algún sufrimiento. Y parte del crecimiento hacia una intimidad profunda es el resolver nuestros conflictos y nuestras diferencias con amor. Pero así como un hueso roto requiere que vayamos a la sala de emergencias, ciertos eventos matrimoniales requieren intervención. La siguiente lista son simplemente sugerencias de algunas situaciones de las que debemos estar pendientes:

  • Conflictos incesantes, discusiones agresivas y/o con gritos que no suelen mejorar de ninguna manera.
  • Ausencia de sexo en la pareja, demandas inusuales hacia cierto comportamiento sexual de parte de nuestra pareja, infelicidad persistente hacia la relación sexual de alguno en la pareja.
  • Abuso, bien sea físico o verbal, entre esposos o de padres hacia los hijos.
  • Situaciones donde la comunicación esta completamente cerrada que persiste de uno a más días.
  • Infidelidad, bien sea física o emocional.
  • Uso de pornografía.
  • Abuso de alcohol o de drogas de parte de alguno de los esposos o los dos.
  • Otros tipos de comportamiento obsesivo, como el gastar dinero sin control con tarjetas de crédito, o el vicio a las apuestas, etc.

En oración, pídale a el Señor que le revele a donde buscar ayuda y consejos que vengan de Dios: “Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de escarnecedores se ha sentado…”(Salmos 1:1). Trate de buscar ayuda en su iglesia. Si allí no consigue ayuda, llame a otra iglesia, o alguna amistad de confianza, alguna línea de consejería nacional, a sus padres, un hermano o hermana, llame algún consejero. Usted entiende el punto, hay ayuda disponible y el Señor la proveerá. Pero usted debe estar dispuesto a buscarla.

Le recomiendo que no busque esta ayuda en alguna oficina de abogados. Muchos abogados honestos trabajan para ayudar a las parejas en sus dificultades e inclusive dan consejos en contra del divorcio. Pero la mayoría hace una gran cantidad de dinero en la industria del divorcio y se dedican a crear una situación ya grave en su matrimonio en una situación sin remedio la cual termina en divorcio.

Cuando se encuentre en una crisis usted puede hacer lo siguiente:

  • Sea paciente. El problema en el que se encuentra tomó tiempo en desarrollarse, así que tomará tiempo en resolverse. Siempre tendemos a querer reparar nuestros problemas tal cual como reparamos nuestros carros, llevándolos al mecánico y haciéndoles un servicio de una a dos horas. Aveces tomamos la actitud de estar encima de nuestra pareja sin darle el tiempo y el espacio necesario. Nuestra pareja necesita ver y sentir nuestro amor, no ser bombardeado con promesas verbales. Cuando las parejas se encuentran en un callejón sin salida, desean que haya una varita mágica que resuelva todos los problemas mágicamente. Pero esa no es la realidad de la vida como Dios la diseñó. Crecemos a través de nuestras luchas y dificultades.
  • Muestre su corazón sincero. Muchas veces cuando los esposos tienen diferencias, permiten que la rabia del momento cubran sus sentimientos verdaderos. No haga eso. Diga la verdad: “Estoy disgustado contigo, pero todavía te amo. No quiero que nos separemos. Quiero que sepas que voy a orar y quiero usar este momento para estar abierto a lo que Dios quiere enseñarme. Quiero entender lo que mi parte ha contribuido a nuestro problema.”
  • Recuérdele a su cónyuge su compromiso. El matrimonio no es un contrato que se puede romper o cancelar en cualquier momento. El matrimonio es una promesa sagrada y para toda la vida.
  • Ore por usted, por su cónyuge y por su relación. Pídale a Dios por sabiduría para sobrellevar sus dificultades. (Santiago 1:2-8). Incluso cuando estén atravesando por problemas, no dejen de orar el uno por el otro.

No todos los problemas matrimoniales son malos. Dios puede utilizar estos problemas en su matrimonio para llevarlo hacia Él, como la luz que se enciende en el tablero del carro indicando que hay algo que chequear en el carro, pero en este caso no a nivel físico o emocional, sino a nivel espiritual.

Los sufrimientos pueden causar que usted y su cónyuge  entren en una relación más profunda.  Al principio, Barbara y yo enfrentamos dificultades que hubiesen logrado romper nuestra relación. A pesar de todo, ni una sola vez hablamos de rendirnos o de divorcio. Nuestro compromiso con Jesucristo y con nosotros mismos fue más fuerte que nuestros problemas. Dios le dará la fortaleza. Él Dijo: “invócame en el día de la angustia; Te libraré, y tú me honrarás” (Salmos 50:15).

 


© Reimpreso con permiso de Starting Your Marriage Right (Comenzando bien tu matrimonio) por Dennis y Barbara Rainey, ©2000, Thomas Nelson, Inc. Nashville, Tennessee. Todos los derechos reservados.