{"id":11587,"date":"2019-12-19T14:51:31","date_gmt":"2019-12-19T14:51:31","guid":{"rendered":"https:\/\/sites-stage.familylife.com\/arte-de-ser-padres\/?p=11587"},"modified":"2020-02-13T23:04:45","modified_gmt":"2020-02-13T23:04:45","slug":"la-parte-olvidada-de-la-disciplina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/","title":{"rendered":"La parte \u00abolvidada\u00bb de la disciplina"},"content":{"rendered":"<p>Mientras jugaba en nuestra sala de estar familiar, mi hijo mayor tom\u00f3 una decisi\u00f3n que \u00e9l sab\u00eda que no era buena. Mir\u00f3 a su abuelo, sentado seriamente en el sof\u00e1, y luego a m\u00ed.<\/p>\n<p>Los dos estaban sentados en silencio, esperando a ver qu\u00e9 har\u00eda yo. Mi hijo no quer\u00eda ser disciplinado y mi suegro no quer\u00eda que lo disciplinara. Sin embargo, su pecado estaba claro y yo opt\u00e9 por ser consecuente y disciplinarlo.<\/p>\n<p>Lo llev\u00e9 al segundo piso para pasar este tiempo con \u00e9l en privado, y dej\u00e9 a mi suegro en la sala. Estuvimos unos 10 minutos ausentes. Cuando volvimos a la sala de estar, mi suegro hizo una observaci\u00f3n muy profunda: \u201cRob, \u00bfc\u00f3mo es que siempre suben llorando y bajan felices?\u201d<\/p>\n<p>La respuesta a esa pregunta requiere comprender lo que yo llamo la \u201cparte olvidada de la disciplina\u201d.<\/p>\n<p><strong>Lo que olvidamos<\/strong><\/p>\n<p>Como padres que desean criar hijos que amen y honren a Dios, la mayor\u00eda de nosotros sabe lo que las Escrituras dicen sobre la parte f\u00edsica de la disciplina. Aun cuando dar nalgadas se ha vuelto una forma controversial de disciplina en la cultura de hoy, la Palabra de Dios es clara. Proverbios 22:15, por ejemplo, nos dice: \u201cLa necedad es parte del coraz\u00f3n juvenil, pero la vara de la disciplina la corrige\u201d (NVI). Y Proverbios 23:13-14 dice: \u201cNo dejes de corregir al joven, que no va a morirse si lo castigas con vara. Al contrario, cast\u00edgalo con vara y lo librar\u00e1s de caer en el sepulcro.\u201d (RVC).<\/p>\n<p>Sabemos que esto es parte del llamado que Dios nos ha dado. De modo que, cuando nuestros hijos pecan o se rebelan, recordamos estas ense\u00f1anzas claramente y disciplinamos a nuestros hijos.\u00a0 El problema se presenta cuando hacemos equivaler el dar nalgadas con disciplinar. La disciplina b\u00edblica involucra mucho m\u00e1s que dar nalgadas.<\/p>\n<p>A menudo olvidamos el contexto en el cual debe aplicarse la parte f\u00edsica de la disciplina. Es intangible y f\u00e1cil de pasar por alto. Considera estos proverbios:<\/p>\n<p><em>Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos. Proverbios 16:24<\/em><\/p>\n<p><em>El coraz\u00f3n alegre constituye buen remedio; mas el esp\u00edritu triste seca los huesos. Proverbios 17:22<\/em><\/p>\n<p>Dios usa palabras que acompa\u00f1an a las nalgadas para restaurar a nuestros hijos. Est\u00e1n ah\u00ed para ser dulces. Est\u00e1n ah\u00ed para traer salud. Est\u00e1n ah\u00ed para restaurar un coraz\u00f3n gozoso en nuestros hijos.<\/p>\n<p>Con demasiada facilidad, olvidamos comunicar este tipo de amor a nuestros hijos <em>durante <\/em>la disciplina. La vara de la disciplina aplicada sin amor no es otra cosa que una golpiza. En lugar de eso, el proceso b\u00edblico de disciplinar a un ni\u00f1o est\u00e1 dise\u00f1ado para expulsar la necedad del coraz\u00f3n. Esta conexi\u00f3n entre el dolor experimentado en la disciplina y la remoci\u00f3n de la necedad no es cient\u00edfica;es espiritual. Tenemos que recordar que aqu\u00ed estamos tratando con los corazones y los esp\u00edritus de nuestros hijos, no solo con sus traseros.<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo puede un ni\u00f1o subir las escaleras llorando y bajar de vuelta saltando de alegr\u00eda? \u00c9l llora porque sabe que lo que va a recibir es desagradable. \u00c9l vuelve contento porque lo que ha recibido es amoroso.<\/p>\n<p><strong>La meta de la disciplina<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfHas considerado alguna vez lo que quieres conseguir al disciplinar a un ni\u00f1o? Normalmente un padre quiere entrenar a sus hijos para que le obedezcan. O un padre quiere evitar que lo averg\u00fcencen en una tienda, en un restaurante o en la iglesia. \u00c9l quiere el respeto de sus hijos. Estos son buenos deseos, pero son metas secundarias. Sin embargo, tenemos que considerar una meta primaria m\u00e1s clara y m\u00e1s profunda para la disciplina.<\/p>\n<p>Cuando mi hijo requiere disciplina, tengo esta meta en mente: <em>ver la disciplina como una oportunidad determinada por Dios para guiar a mis hijos a las Buenas Nuevas que salvan a la humanidad.<\/em><\/p>\n<p>Justo la semana pasada, termin\u00e9 de leer un libro a mis hijos sobre un ni\u00f1o que se enamora de Jes\u00fas. \u00c9l le escribi\u00f3 a su padre, un activista ateo, sobre su conversi\u00f3n. Entre sus palabras estaban estas: \u201cPadre, tengo buenas noticias. \u00bfEres un pecador? Espero que lo seas porque Jes\u00fas vino a salvar a los pecadores\u201d.<\/p>\n<p>Nuestros ni\u00f1os son pecadores. Nosotros tambi\u00e9n. Pero tal como el ni\u00f1o de arriba, la misma verdad que entristece el coraz\u00f3n puede producir la felicidad espiritual. S\u00ed, somos pecadores, pero \u201cJes\u00fas vino a salvar a los pecadores\u201d. Escondida dentro de esta verdad, hay una gran oportunidad de esperanza en la disciplina.<\/p>\n<p>A menudo el tono y la expresi\u00f3n facial de un padre comunican desesperanza a los ni\u00f1os durante la disciplina. Act\u00faan como si no hubiese ninguna esperanza real de que los hijos entiendan c\u00f3mo portarse bien. Pero a la luz de la realidad y del prop\u00f3sito de la cruz, esto es una tonter\u00eda. En Cristo, tus hijos pueden morir a su pecado y vivir en rectitud (1 Pedro 2:24). En Cristo, ya no necesitan ser esclavos de su pecado (Romanos 6:17-18). En Cristo, la realidad de la cruz puede hacerse vida en sus vidas. Esto es profundo. Esto es incre\u00edble. Esto es el evangelio.<\/p>\n<p>Recuerda estas palabras de Proverbios 16:24: \u201c<em>Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos<\/em>\u201d. Luego de la incomodidad de la disciplina, cu\u00e1n dulce ser\u00eda para el alma de tus hijos recibir las palabras de gracia que los lleven a caminar en la esperanza del evangelio. Estas palabras traer\u00e1n salud a su cuerpo, a su relaci\u00f3n entre ellos y a su relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n<p>No te sientas culpable de olvidar la parte \u201colvidada\u201d de la disciplina. Usa en toda ocasi\u00f3n palabras de restauraci\u00f3n y gracia, y observa c\u00f3mo Dios bendice con frutos la vida de tus hijos.<\/p>\n<p><strong>C\u00f3mo lo hacemos<\/strong><\/p>\n<p>Cuando esta perspectiva es nueva para la gente, a menudo quieren saber c\u00f3mo se ve en acci\u00f3n. Tambi\u00e9n quieren saber si realmente funciona. Perm\u00edteme guiarte a trav\u00e9s de c\u00f3mo se ve esto en mi familia. En la tuya puede que se vea algo distinto, pero ver\u00e1s los elementos que son necesarios.<\/p>\n<ol>\n<li><strong><em> Encontramos un lugar privado.<\/em><\/strong> Cuando mis hijos pecan o desobedecen, yo necesito aplicarles disciplina. La mejor forma de hacerlo es en privado. Esto les permite mantener su dignidad y evita que se sientan humillados en frente de otros. (La \u00fanica vez que vamos en contra de este principio es cuando los ni\u00f1os son muy chicos. Con un ni\u00f1o menor de 2 a\u00f1os y medio a 3 a\u00f1os de edad, a menudo los llevamos a disciplina lo m\u00e1s pronto al hecho, como sea posible.) Para hacerlo, les pedimos a nuestros ni\u00f1os que vayan a un lugar cerrado, lo m\u00e1s probable es a su habitaci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong><em> Confirmamos la raz\u00f3n de la disciplina.<\/em><\/strong> Una vez en el segundo piso, les pregunto si saben por qu\u00e9 est\u00e1n siendo disciplinados. Esto es importante. Si un ni\u00f1o recibe disciplina pero no est\u00e1 seguro del por qu\u00e9, se pierde todo el prop\u00f3sito de la disciplina. Si no saben por qu\u00e9, entonces yo les ayudo a entender, pero generalmente, incluso los m\u00e1s peque\u00f1os, ya saben exactamente lo que sucedi\u00f3.<\/li>\n<li><strong><em> Aplicamos la \u201cvara\u201d.<\/em><\/strong> A fin de mantener esta porci\u00f3n de la disciplina dentro de los par\u00e1metros b\u00edblicos, debemos considerar algunos elementos esenciales.<\/li>\n<\/ol>\n<p>Primero tenemos que elegir el objeto a usar. Diferentes padres utilizan diferentes objetos como su \u201cvara\u201d de disciplina. No existe el objeto \u201ccorrecto\u201d. Nos aseguramos de que \u00e9ste cause el efecto deseado pero que no da\u00f1e al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Segundo, el lugar en sus cuerpos es clave. <em>Siempre<\/em> usamos una parte bien carnosa de sus cuerpos, mayormente su trasero. Cuando llevan puesta ropa m\u00e1s pesada como jeans, podemos emplear la parte trasera de un muslo, que tambi\u00e9n es una parte muy carnosa. Al restringir la nalgada exclusivamente en \u00e1reas carnosas, no hay un efecto duradero&#8230; solo el ardor inmediato que desaparece instant\u00e1neamente.<\/p>\n<p>Tercero, es la proporci\u00f3n de la disciplina. El n\u00famero de nalgadas que reciben est\u00e1 ligado en parte a la seriedad del pecado. No me refiero a la seriedad de la acci\u00f3n. Tirar comida en la mesa es desobediencia. Tambi\u00e9n lo es un desafiante \u201c\u00a1NO!\u201d El pecado ra\u00edz es la desobediencia y el n\u00famero de nalgadas es el mismo por ambas faltas. Pero darle un pu\u00f1etazo a un hermano en el ojo recibe m\u00e1s disciplina a causa del peligro al que signific\u00f3 para la familia. Eso fue m\u00e1s serio.<\/p>\n<ol start=\"4\">\n<li><strong><em> Los consolamos en su desconsuelo.<\/em><\/strong> Una vez que terminamos de darles nalgadas, generalmente est\u00e1n desconsolados. A menudo sobo la parte que fue golpeada y siempre los abrazo. Dios nos consuela en nuestra aflicci\u00f3n, y as\u00ed debemos hacerlo con nuestros hijos. Este siempre es un tiempo en silencio (excepto por el llanto). No quiero que me prediquen cuando estoy sufriendo dolor, as\u00ed es que no le hago eso a mis hijos.<\/li>\n<li><strong><em> Instruimos.<\/em><\/strong> Antes de golpearlos, sus corazones estaban endurecidos y sus mentes estaban preocupadas. Ahora, despu\u00e9s de ser golpeados, est\u00e1n m\u00e1s flexibles y son m\u00e1s capaces de escuchar. Aqu\u00ed es donde tratamos de restaurarlos con nuestras palabras. Tratamos de construir amor y aceptaci\u00f3n dentro de ellos.<\/li>\n<li><strong><em> Oramos por ellos.<\/em><\/strong> Siempre damos gracias a Dios por ellos y le pedimos que les ayude con el poder de Su Esp\u00edritu en el \u00e1rea de su pecado. Tratamos de evitar, lo mejor que podamos, la tentaci\u00f3n de predicarles a trav\u00e9s de nuestra oraci\u00f3n.<\/li>\n<li><strong><em> Los hacemos orar.<\/em><\/strong> Ellos no s\u00f3lo pecaron contra nosotros (o un hermano), sino que tambi\u00e9n pecaron contra Dios. Entonces, cuando oran, reconocen su pecado ante Dios y le piden Su perd\u00f3n y Su ayuda en el futuro.<\/li>\n<li><strong><em> Los amamos.<\/em><\/strong> Antes de dejarlos ir, los abrazamos. Nuevamente les decimos que los amamos. A veces jugamos con la nariz del ni\u00f1o, besamos su mejilla o le hacemos cosquillas en la barriga. Siempre tratamos de hacer algo que les recuerde que todo est\u00e1 bien y que su pecado ha sido alejado de ellos.<\/li>\n<li><strong><em> Hacemos que busquen a las personas involucradas.<\/em><\/strong> Este paso final consiste en buscar el perd\u00f3n de aquellos contra quienes pecaron. Esto invariablemente comienza con nosotros, dado que contra nuestra autoridad es contra lo que se rebelaron. Esto no debe ser un r\u00e1pido y liviano \u201clo siento\u201d. Eso no es buscar el perd\u00f3n. Puede variar, pero siempre debe incluir una pregunta como: \u201c\u00bfMe puedes perdonar por&#8230;?\u201d.<\/li>\n<\/ol>\n<p>La disciplina se puede presentar en forma distinta en cada familia. Sin embargo, espero que esta mirada a lo hacemos en nuestra familia haya sido \u00fatil para tu consideraci\u00f3n sobre c\u00f3mo podr\u00edan llevar a cabo la parte olvidada de la disciplina con tus ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Al final, el \u201cc\u00f3mo\u201d no es tan importante como el ambiente de amor que creas para tus hijos. Toma alg\u00fan tiempo y eval\u00faa tu coraz\u00f3n al considerar la disciplina en tu familia. Corrige cualquier cosa que falle en rescatarlos de su pecado y restaurarlos para una relaci\u00f3n correcta contigo y con Dios.<\/p>\n<hr \/>\n<p><em>\u00a9 2005 por FamilyLife. Todos los derechos reservados.<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Nota adicional<\/em><\/strong><em>: El prop\u00f3sito de este art\u00edculo es animar a los padres a restaurar intencionalmente los corazones de sus hijos por medio de sus palabras. El art\u00edculo no pretende dar una visi\u00f3n comprehensiva de la disciplina. Sin embargo, hay que se\u00f1alar que la disciplina en general, y las nalgadas en particular, <strong>nunca<\/strong> deben ocurrir cuando los padres est\u00e1n enojados. Hay demasiado en juego como para permitir que la ira arrase con la situaci\u00f3n. Cuando est\u00e9s enojado, sugiero que tomes unos 10 o 20 minutos para calmarte y orar. Si es necesario, deja pasar la oportunidad de disciplinar en vez de proceder con ira. No puedes lograr los prop\u00f3sitos de Dios para la disciplina si est\u00e1s pecando contra tus hijos con tu ira. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un ni\u00f1o ser feliz despu\u00e9s de ser disciplinado? <\/p>\n","protected":false},"author":26565,"featured_media":11588,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"inline_featured_image":false,"fl_requires_login":false,"footnotes":""},"categories":[28],"tags":[],"class_list":["post-11587","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-disciplina"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO Premium plugin v18.3 (Yoast SEO v26.7) - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>La parte &quot;olvidada&quot; de la disciplina - El Arte de Ser Padres<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"noindex, follow\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"La parte &quot;olvidada&quot; de la disciplina\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un ni\u00f1o ser feliz despu\u00e9s de ser disciplinado?\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Arte de Ser Padres\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/FamilyLifeEspanol\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2019-12-19T14:51:31+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2020-02-13T23:04:45+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1024\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"321\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"jec1744@gmail.com\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"jec1744@gmail.com\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"10 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\"},\"author\":{\"name\":\"jec1744@gmail.com\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/df206a98a88222dac02c2729d28f5292\"},\"headline\":\"La parte \u00abolvidada\u00bb de la disciplina\",\"datePublished\":\"2019-12-19T14:51:31+00:00\",\"dateModified\":\"2020-02-13T23:04:45+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\"},\"wordCount\":2055,\"commentCount\":0,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg\",\"articleSection\":[\"Disciplina\"],\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"CommentAction\",\"name\":\"Comment\",\"target\":[\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#respond\"]}]},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\",\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\",\"name\":\"La parte \\\"olvidada\\\" de la disciplina - El Arte de Ser Padres\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg\",\"datePublished\":\"2019-12-19T14:51:31+00:00\",\"dateModified\":\"2020-02-13T23:04:45+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg\",\"width\":1024,\"height\":321},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Home\",\"item\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"La parte &#8220;olvidada&#8221; de la disciplina\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#website\",\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/\",\"name\":\"El Arte de Ser Padres\",\"description\":\"Just another FamilyLife Sites site\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization\",\"name\":\"Vida en Familia\",\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/logo\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/09\/AOP_Logo.png\",\"contentUrl\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/09\/AOP_Logo.png\",\"width\":2096,\"height\":606,\"caption\":\"Vida en Familia\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/logo\/image\/\"},\"sameAs\":[\"https:\/\/www.facebook.com\/FamilyLifeEspanol\/\",\"https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCbSaVUomQ-OO21t-OieGOMQ\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/df206a98a88222dac02c2729d28f5292\",\"name\":\"jec1744@gmail.com\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/354accaa5141cea8b651a9cf4e1d9a8fc277face97e73455c96fa3025f48aa99?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/354accaa5141cea8b651a9cf4e1d9a8fc277face97e73455c96fa3025f48aa99?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"jec1744@gmail.com\"},\"url\":\"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/author\/jec1744gmail-com\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO Premium plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"La parte \"olvidada\" de la disciplina - El Arte de Ser Padres","robots":{"index":"noindex","follow":"follow"},"og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"La parte \"olvidada\" de la disciplina","og_description":"\u00bfC\u00f3mo podr\u00eda un ni\u00f1o ser feliz despu\u00e9s de ser disciplinado?","og_url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/","og_site_name":"El Arte de Ser Padres","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/FamilyLifeEspanol\/","article_published_time":"2019-12-19T14:51:31+00:00","article_modified_time":"2020-02-13T23:04:45+00:00","og_image":[{"width":1024,"height":321,"url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"jec1744@gmail.com","twitter_card":"summary_large_image","twitter_misc":{"Escrito por":"jec1744@gmail.com","Tiempo de lectura":"10 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/"},"author":{"name":"jec1744@gmail.com","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/df206a98a88222dac02c2729d28f5292"},"headline":"La parte \u00abolvidada\u00bb de la disciplina","datePublished":"2019-12-19T14:51:31+00:00","dateModified":"2020-02-13T23:04:45+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/"},"wordCount":2055,"commentCount":0,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","articleSection":["Disciplina"],"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"CommentAction","name":"Comment","target":["https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#respond"]}]},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/","url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/","name":"La parte \"olvidada\" de la disciplina - El Arte de Ser Padres","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","datePublished":"2019-12-19T14:51:31+00:00","dateModified":"2020-02-13T23:04:45+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","width":1024,"height":321},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/2019\/12\/19\/la-parte-olvidada-de-la-disciplina\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Home","item":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"La parte &#8220;olvidada&#8221; de la disciplina"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#website","url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/","name":"El Arte de Ser Padres","description":"Just another FamilyLife Sites site","publisher":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#organization","name":"Vida en Familia","url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/09\/AOP_Logo.png","contentUrl":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/09\/AOP_Logo.png","width":2096,"height":606,"caption":"Vida en Familia"},"image":{"@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/FamilyLifeEspanol\/","https:\/\/www.youtube.com\/channel\/UCbSaVUomQ-OO21t-OieGOMQ"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/df206a98a88222dac02c2729d28f5292","name":"jec1744@gmail.com","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/354accaa5141cea8b651a9cf4e1d9a8fc277face97e73455c96fa3025f48aa99?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/354accaa5141cea8b651a9cf4e1d9a8fc277face97e73455c96fa3025f48aa99?s=96&d=mm&r=g","caption":"jec1744@gmail.com"},"url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/author\/jec1744gmail-com\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-content\/uploads\/sites\/256\/2019\/12\/the-forgotten-part-of-discipling-1040x326-1024x321-1.jpg","meta_box":{"_cloudsearch_visibility":""},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26565"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11587"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11587\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12362,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11587\/revisions\/12362"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.vidaenfamilia.org\/ser-padres\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}