a) Servir como un recurso para la iglesia local para que pueda ministrar a la familia.
b) Motivar y equipar a parejas e individuos para que puedan desarrollar un ministerio familiar y ayudar así a cumplir la Gran Comisión de nuestro Señor Jesucristo, dejando un legado de vidas cambiadas a la siguiente generación.
c) Ayudar a la familia a reclamar y vivir La Gran Bendición prometida a Abraham y a través de su descendencia espiritual, a todas las familias de la tierra.
SERVIR COMO UN RECURSO: Proporcionar seminarios, materiales, capacitación y estrategias que ayuden a la iglesia local a lograr sus metas y actividades.
MOTIVAR: motivar a laicos e iglesias para que enseñen el plan de Dios para el matrimonio y el hogar, con un disciplinado sentido de urgencia y bajo el liderazgo del Espíritu Santo.
EQUIPAR: Proporcionando la verdad bíblica y herramientas prácticas para ayudar a los matrimonios a dejar una herencia cristiana y a dirigir grupos hogareños o preparase como "Ministros de Familia de la Iglesia Local".
FAMILIAS E INDIVIDUOS: Parejas, con o sin hijos, incluyendo a padres y madres solas.
EN TODO EL MUNDO: A cada familia, en toda nación donde haya la oportunidad de servir y ministrar.
AYUDAR A CUMPLIR: Unirse a otros a quienes el Señor ha dado el mismo propósito y misión de cumplir la responsabilidad de todo cristiano hacia la Gran Comisión.
VIDAS CAMBIADAS: Transformadas por Cristo para vivir en santidad.
HERENCIA: Multiplicación espiritual a través de nuestros hijos y otros.
CAUSA DE CRISTO: "Id y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado" (Mateo 28:19-20)
LA GRAN BENDICIÓN: La bendición prometida a Abraham y que somos exhortados a reclamar para nuestra familia, y pasar a la siguiente generación.
(Gen.12:3; 18:18-19; Deut. 6:1-9; 1 Pedro 3:8,9)